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Qué está pasando en Aston Martin

  • En el jueves del GP de Australia, el entorno de Aston Martin dejó entrever tensiones internas pese a mensajes públicos más amables.
  • La nota plantea que Newey se apartó de la responsabilidad directa y apuntó a Honda por el origen del problema.[1]

Newey: confianza en el chasis, dudas por la fiabilidad

  • Sin datos de pista todavía, Newey afirmó que el carro podría ser el “quinto de la parrilla, con opciones de acabar siendo el primero”, aunque basado en proyecciones teóricas.

El problema central: vibraciones “masivas”

  • Newey describió que el chasis de carbono actúa como receptor y que la vibración está provocando problemas de fiabilidad en elementos como retrovisores y luces traseras.
  • Señaló que lo más grave es que la vibración llega a los dedos del piloto.[1]

El riesgo para los pilotos (según Newey)

  • Newey aseguró que Fernando Alonso considera que no puede dar más de 25 vueltas seguidas sin riesgo de daños permanentes en los nervios de las manos.
  • Añadió que Lance Stroll sitúa el límite en 15 vueltas.[1]

Honda “asiente” y aparecen versiones contradictorias

  • Watanabe, presidente de Honda Racing, aparece en la pieza sin rebatir públicamente el diagnóstico.
  • Se recoge además una contradicción interna: un directivo de Honda afirmó que con la llegada de Newey “casi todo” cambió, pero Watanabe minimizó los cambios en diseño y empaquetado.[1]

Alonso, más constructivo; Stroll, más duro

  • Alonso se mostró optimista sobre una solución rápida y dijo que, si estuviera peleando por el Mundial, aguantaría más, aunque admite que el entumecimiento debe desaparecer.
  • Stroll comparó la sensación con “una silla eléctrica”.[1]

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