175 desafíos, 94 correcciones: el ABS llegó para quedarse
El sistema ABS Challenge (Automated Balls-Strike) completó su primer fin de semana completo en las Grandes Ligas y los números son difíciles de ignorar.
Del miércoles al domingo se disputaron 47 partidos. En todos ellos se utilizó el sistema de revisión, con un total de 175 desafíos —un promedio de 3.7 retos por juego. De esas 175 apelaciones, 94 fueron efectivas: es decir, el ABS corrigió la decisión original del árbitro.
Eso equivale a un 53.71% de error en los casos donde se solicitó revisión —un porcentaje que ha encendido la conversación sobre la vigencia del arbitraje humano detrás del plato.
Cómo funciona el sistema
El ABS usa tecnología Hawk-Eye (Ojo de Halcón): 12 cámaras capturan cada lanzamiento desde múltiples ángulos y triangulan cientos de puntos de la pelota a lo largo de su trayectoria. Con esa información, el sistema genera un modelo 2D preciso del recorrido del pitcheo, incluyendo velocidad, spin y movimiento.
Lo que lo hace especialmente sofisticado es que no usa una zona de strike genérica. Cada bateador tiene la suya propia, calculada a partir de su postura específica en ese instante:
- Ancho: 43 cm
- Límite inferior: 27% de la altura del bateador
- Límite superior: 53.5% de la altura del bateador
- Punto de medición: un plano a 21.5 cm detrás del plato, no en un punto arbitrario de la zona tridimensional teórica
Los strikes a Aaron Judge (6'7") no son los mismos que los de José Altuve (5'6"). La animación que ve el público no es un efecto visual: es la representación gráfica del cálculo físico en tiempo real.

Los árbitros que quedaron mal parados
Chad Whitman: 0 de 7
En la victoria de los Yankees sobre San Francisco el sábado, el árbitro principal Chad Whitman tuvo una noche para olvidar. Le desafiaron siete llamados y en los siete estuvo equivocado. Un récord de debut que nadie quería tener.
C.B. Bucknor: 6 seguidos
En Cincinnati, el árbitro C.B. Bucknor llevó el partido entre los Rojos y Boston con 6 de 8 desafíos revertidos. Lo más llamativo: las seis correcciones fueron consecutivas.
Randy Arozarena y el ponche que no era
Randy Arozarena, en cuenta de 3-2 en el partido de los Guardianes en Seattle, fue declarado ponchado. Solicitó la revisión con tanta seguridad que se quitó los protectores y arrancó hacia primera base antes de que la pantalla confirmara el cambio. El strike no era strike.

¿Qué pitchers se benefician más del ABS?
Más allá de los errores ya cometidos, el ABS va a rediseñar la zona de strike efectiva para los lanzadores. El análisis de The Athletic (Eno Sarris, Dan Hayes y C. Trent Rosecrans) señala que la batalla más importante se librará en la parte alta de la zona.
El problema histórico del árbitro arriba
La temporada pasada, a pesar de que los árbitros de las Grandes Ligas tuvieron su mejor desempeño histórico colectivo, aún se produjeron:
- +15,000 strikes que fueron llamados bolas
- +11,000 bolas que fueron llamadas strikes
Más de dos tercios de las bolas mal llamadas dentro de la zona fueron rectas (fastballs). El patrón más claro: la parte alta de la zona es donde los árbitros son sistemáticamente peores.
"Quizás en general los árbitros simplemente no son buenos llamando la parte alta." — Ryan Jeffers, catcher de los Twins
Hunter Greene (Reds) lo ha vivido en carne propia:
"Cuando tiro arriba y adentro a diestros, obtengo más swing and miss que strikes llamados. Nunca me han llamado un strike arriba y adentro."
Parte del problema es la velocidad: los análisis muestran que las rectas de mayor velocidad tienen menos probabilidades de ser llamadas strikes. Cuando el árbitro ve venir un lanzamiento a 100 mph con movimiento arriba, el instinto de autoprotección ("flinch") interfiere con la decisión.
"Es difícil para ellos ver que viene. Es difícil para ellos ver adónde va. El bateador trata de adivinar y el árbitro también. Eso simplemente lo hace difícil." — Joe Ryan, Minnesota Twins
Los que más strikes perdieron: Top bolas mal llamadas en la parte alta
La paradoja del tope alto
Aquí viene la parte contraintuitiva: algunos pitchers como Joe Ryan que atacan la parte alta también perdían strikes cuando los árbitros llamaban strike a bolas que iban al centro-alto (fuera de zona). El ABS corrige en ambas direcciones:
- Ganan: strikes en las esquinas altas que antes eran bolas
- Pierden: strikes "regalados" al centro-alto que el árbitro les concedía
El net puede ser relativamente neutro para muchos. Pero los pitchers que atacan arriba con comando están en posición privilegiada para capturar strikes adicionales.
Los mejor posicionados: altas con comando (Location+)
Location+ mide la calidad de ubicación ajustada por conteo y tipo de lanzamiento (promedio = 100).
El nuevo mantra del pitcheo
Durante décadas, el mantra para los pitchers fue el del legendario coach de los Bravos Leo Mazzone: "establish low and away" (establece abajo y afuera). Con el ABS, ese mantra podría estar cambiando:
Los pitchers que puedan golpear las esquinas altas de la zona con comando parecen ser quienes más se beneficiarán del nuevo régimen.
Gunos son más cautelosos:
"No quiero reinventarme como pitcher. Haré los ajustes sobre la marcha." — Hunter Greene
"Espero que sea a mi favor. Será divertido jugar con eso. Es otro año para aprender algo." — Joe Ryan
El debate que viene
La efectividad del primer fin de semana ya generó dos preguntas que no van a desaparecer:
- ¿Se deben aumentar los turnos de desafío por equipo? El límite actual obliga a administrar los retos estratégicamente, pero con una tasa de éxito superior al 50%, muchos jugadores y managers sienten que el tope es demasiado bajo.
- ¿Tiene futuro el árbitro humano detrás del plato? Por más de un siglo ha sido una figura central del béisbol. El ABS no lo elimina todavía —sigue siendo un sistema de challenge, no de reemplazo total— pero los números de esta semana hacen la pregunta inevitable.
Hasta ahora, incluso con 42 decisiones resueltas por menos de 1.2 cm de diferencia, el ABS está cumpliendo su cometido: evitar decisiones que parezcan erróneas.
📰 31 de marzo de 2026.



