China se hizo famosa por sus jornadas laborales eternas. La solución ha sido echar a la calle a los empleados a su hora
La reducción de la jornada laboral parece ser un camino de no retorno que muchos países se han propuesto transitar. Algunos, como Grecia, no lo hacen con paso decidido. En cambio, otros cuya abnegación con el trabajo parecía inamovible, están sorprendiendo al mundo con medidas de reducción de jornada.
