Qué pasó
Los precios del petróleo superaron esta semana los US$100 por barril por primera vez desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, en medio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán y el impacto en el flujo energético por el Estrecho de Ormuz.
Aunque los precios retrocedieron desde máximos, el shock ya se está trasladando a combustibles y expectativas de inflación.
Un shock histórico en el Brent y el WTI
- El Brent alcanzó alrededor de US$119 antes de moderarse.
- El WTI llegó a superar US$110 de forma momentánea.
- Posteriormente, los precios cayeron hacia US$90 tras comentarios del presidente Donald Trump sugiriendo que la guerra podría terminar pronto y reportes de que el G7 consideraba liberar reservas estratégicas.
Ormuz como epicentro
El factor central es Ormuz.
- Por el estrecho transita alrededor de 20% del petróleo mundial.
- La Guardia Revolucionaria iraní advirtió que no dejará pasar “ni un litro” de crudo por la zona, elevando el riesgo de interrupción física del suministro.
La respuesta de emergencia: reservas estratégicas
La Agencia Internacional de Energía (AIE) planea recomendar la liberación de 400 millones de barriles de reservas, lo que sería la mayor acción de este tipo en su historia, para amortiguar la disrupción.
Aerolíneas bajo presión: el jet fuel se dispara
El impacto se ve rápido en el transporte aéreo:
- El precio del combustible de aviación habría subido más de 80%.
- El kerosene pasó de niveles preconflicto de US$85-90 a un rango aproximado de US$150-200 por barril.
- Varias aerolíneas en Asia y Europa anunciaron recargos o subidas de tarifas; algunas suspendieron guías financieras.
- Según el reporte, más de 43,000 vuelos desde/hacia Medio Oriente fueron cancelados entre el 28 de febrero y el 10 de marzo.
Riesgo macro: inflación y tasas
Economistas advierten que un precio sostenido del crudo entre US$90 y US$100 puede:
- Elevar inflación en mercados desarrollados.
- Presionar a bancos centrales a mantener o subir tasas.
- Reducir crecimiento por caída del poder de compra.
Por qué importa
- Ormuz es un cuello de botella: el mercado reacciona al riesgo de interrupción, no solo a la oferta actual.
- El canal de contagio es inmediato: energía impacta transporte, logística y precios al consumidor.
Qué mirar ahora
- Si el G7 y la AIE concretan una liberación coordinada de reservas.
- Cualquier señal operativa sobre navegación y seguridad en Ormuz.
- Evolución del jet fuel y anuncios de tarifas/recargos de aerolíneas.
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