Tinker (Thinking Machines) se está vendiendo como la versión "developer-friendly" del fine-tuning: API y flujo Python para ajustar modelos sin montar tu propio zoológico de infraestructura. Ya hay página pública con pricing y sign-up.
Qué trae
- Enfoque en fine-tuning práctico (no "reinventar el training"), con experiencia tipo producto.
- Señal de mercado: el valor se mueve de "modelo base" a customización y control.
Por qué importa
Si Tinker reduce fricción, empuja una tendencia peligrosa y poderosa: más empresas con modelos afinados, más "diferenciación", y también más riesgo de "vibe tuning" sin governance.

