37 grados a las doce de la noche: así es como Valencia se convirtió en un infierno donde nadie puede dormir

Melilla, 1994. Nadie lo sabía, pero la ciudad estaba a punto de vivir un hecho histórico: por primera vez desde que podemos medirlo, un municipio español se disponía a pasar toda la noche por encima de los 30 grados. Desde entonces, solo un puñado de estaciones han vuelto a sufrir una noche así.
Texto original en Xataka. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



