Abandonaron la ciudad hace 30 años para irse a la selva y lograron criar a sus hijos cultivando su propia tierra sin químicos
En una zona aislada del Napo, la jornada empieza a las cinco de la mañana, termina antes del calor fuerte y se organiza según distancias, transporte fluvial y recursos disponibles
Extracto disponible de la fuente. Texto original en Infobae. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



