Alofoke no es el problema: es la consecuencia

Durante años, buena parte de la clase política, empresarial e intelectual dominicana observó desde lejos un fenómeno que avanzaba en otras sociedades: figuras ajenas a las estructuras tradicionales que, apoyadas en las redes sociales, el desencanto ciudadano y un discurso antisistema, comenzaban a disputar espacios antes reservados para los políticos profesionales. Lo vimos ocurrir en […]
Texto original en El Nuevo Diario. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



