Bruselas quiere depender menos de la nube estadounidense. Las grandes tecnológicas de EEUU acaban de poner precio a esa idea
Extracto disponible de la fuente. Texto original en Xataka.
Podemos hablar de soberanía tecnológica como si fuera una cuestión lejana, pero sus implicaciones son bastante concretas. Pensemos en una administración que necesita mantener sus aplicaciones en funcionamiento o en una empresa que ha construido buena parte de sus sistemas sobre los servicios de un proveedor de nube.

