Cárceles bajo control, calles más seguras
Columna de opinión. Extracto disponible de la fuente. Texto original en Diario Libre.
«Una cárcel puede tener sus puertas cerradas y, sin embargo, seguir siendo un centro de operaciones del crimen. Cuando desde ella se ordenan extorsiones, se coordinan delitos o se amenaza a ciudadanos, el Estado ha conseguido encerrar a los responsables, pero no neutralizar su capacidad de hacer daño.»
