Crónica de un paisaje herido
Una llovizna de tristeza empapa el regazo de la paz, resquebrajada por la violencia. Es una lluvia luctuosa sobre un lienzo que antes fue impecable y hoy destiñe sangre y duelo; un llanto pertinaz que agita la quietud del mar.

Extracto disponible de la fuente. Texto original en El Nuevo Diario. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



