Cuando el arte se convierte en el lenguaje de las emociones y el desarrollo de los niños
A los cinco años, Micaela nombre ficticio para proteger la identidad de la niña era excesivamente tímida. Le costaba relacionarse incluso con su familia y prefería mantenerse aislada. Su madre comenzó a preocuparse y decidió buscar ayuda profesional para entender qué estaba ocurriendo con su pequeña.

Extracto disponible de la fuente. Texto original en El Dia. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.


