Educación en tiempos para cuando la isla tenga sed
Ana era una adorable abuelita. Había cumplido 85 años. Juntó entre las anclas a sus 11 nietos. Miró a los ojos de cada uno de ellos. “Hagamos una alianza entre nosotros y nuestra isla”. Colocó en la mano una semilla de mango. “Aquí tienen la vida”. La sembraron en el patio.

Extracto disponible de la fuente. Texto original en El Nuevo Diario. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



