El dueño de un montón de locales en Barna se queja de que los vecinos han tomado medidas: poner muñecos de vudú en las puertas
Extracto disponible de la fuente. Texto original en Xataka.
Blaise Thorens abre cada mañana su local y, desde hace unos días, ejerce un ritual: comprobar si alguien ha dejado algo de brujería en la puerta. «Al abrir por la mañana nos encontramos muñecos de vudú», reconoció él mismo hace unas semanas.
