El ojo del amo, engorda el caballo
Hay una pregunta que suelo hacer cuando quiero poner a prueba un modelo de inteligencia artificial. Es sencilla: “Está lloviendo. Voy a llevar el carro al car wash que queda a dos esquinas. ¿Me voy caminando?” Más de una vez la respuesta ha sido algo como: “Si está tan cerca, puedes ir caminando.” Uno se

Texto original en El Nuevo Diario. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



