El preocupante hallazgo de una universidad española: es imposible saber si el kéfir que compras en el supermercado es kéfir
Nunca pensé que pondría esto por escrito, pero lo reconozco: soy fan del kéfir. Fan fatal. Por alguna razón inexplicable, me vuelve loco. Y si no lo hago en casa es, sencillamente, porque suficientes responsabilidades tengo ya como para preocuparme de mantener con vida una gelatina gigante en la cocina de casa.

Extracto disponible de la fuente. Texto original en Xataka. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.

