El pueblo del Pirineo que el franquismo sumergió y un grupo de sindicalistas reconvirtió en un paraíso vacacional, barato y lleno de lujos
Si nos ponemos fatalistas, Morillo de Tou no debería existir. En 1963, el franquismo llenó de agua sus campos para construir el embalse de Mediano y expulsó a sus vecinos. Durante tres décadas, la maleza devoró las casas de piedra y nadie reclamaba el pueblo ni quería su pasado. Todo cambia el 23 de abril de 1986.

Extracto disponible de la fuente. Texto original en Xataka. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.


