En 1824 este árbol llegó a España para decorar jardines, pero sus flores amarillas esconden al invasor perfecto tras los incendios
Extracto disponible de la fuente. Texto original en Xataka.
Si vives en la cornisa cantábrica, probablemente te hayas percatado ya de que cuando llega el invierno, un árbol comienza a florecer con sus característicos racimos amarillos y un olor dulce que impregna el ambiente: el de la mimosa o acacia (Acacia dealbata).
