En la Segunda Guerra Mundial algunos soldados de EEUU coleccionaban cráneos japoneses. Fue tan común que incluso Hawái intervino
Buscaba drogas, pero lo que se encontró la policía de EEUU en junio de 2003 mientras registraba una casa de Pueblo, en Colorado, fue otra cosa: una calavera humana. El cráneo estaba dentro de un baúl en el que se mencionaba una fecha («11 de noviembre de 1942») y un lugar («Guadalcanal»).




