Entre Baza y Guadix (Granada) llevan 530 años con la tradición de perseguir y pintar a un hombre que intenta recuperar una Virgen
Miles de manos embadurnadas persiguen a un solo hombre disfrazado de bufón, y cuando lo alcanzan no hay golpes, hay pintura: en la cara, en el pelo, en cada centímetro de un traje bordado con soles y girasoles.

Extracto disponible de la fuente. Texto original en Xataka. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



