Intercambios de disparos o ejecuciones para silenciar cómplices
Columna de opinión. Extracto disponible de la fuente. Texto original en El Nuevo Diario.
«La justicia no puede tener rostros favoritos ni miradas selectivas. Cuando la ley deja de aplicarse por igual a cada persona, el Estado de derecho se convierte en mera apariencia y la protección de los derechos fundamentales se transforman en un privilegio que se concede a unos y se les niega a otros. El debido»
