La ciencia que todavía no sabemos para qué sirve
Muchas veces la ciencia se diseña sin pensar en el negocio que termina naciendo de ella. La aplicación llega después, solo porque la investigación realizada durante años permitió un conocimiento profundo y específico que nadie podía replicar rápidamente, ni aún con mucho capital
Extracto disponible de la fuente. Texto original en La Nación. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



