La ciencia tiene la respuesta a por qué nos encantan las películas malas: cuando lo cutre es lo más divertido
Extracto disponible de la fuente. Texto original en Xataka.
Hay películas que no hay por dónde cogerlas, ni por la trama, ni el guion, ni siquiera por las actuaciones, pero aún así seguimos viéndolas una y otra vez. Algunas hasta acaban siendo clásicos de culto. ¿Por qué nos atrae lo cutre? Cuando una película mala se vuelve un espectáculo.
