La ciudad que descubrió su mayor riqueza

Había una vez, frente al azul del Caribe, un pueblo grande y alegre llamado Santo Domingo Este, Costa del Faro. Cada mañana, sus calles despertaban con trabajadores, comerciantes, estudiantes, jóvenes emprendedores y familias que luchaban por salir adelante. Había música, movimiento, sueños y esperanza.
Texto original en El Nuevo Diario. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



