La diplomacia no es un premio político
He escuchado con demasiada frecuencia, y con demasiada ligereza, la frase “eso se aprende sobre la marcha” aplicada al ejercicio diplomático. Se pronuncia como si la representación internacional de un país fuera una función accesoria, un terreno menor donde el entusiasmo puede sustituir la formación.

Extracto disponible de la fuente. Texto original en El Nuevo Diario. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



