La nueva ley de incendios dice que limpies tus lindes y las de tus vecinos. El problema es que esas lindes demarcan las propiedades
Durante siglos y desde que existe el concepto de “propiedad”, mover una linde ha sido pecado, delito o ambas cosas. El Deuteronomio prohíbe correr el lindero que fijaron los antiguos (19:14) y maldice a quien lo haga (27:17). Por entonces se marcaba con doble surco o con pilares de piedra.



