La teología de la prosperidad: la fe al servicio del individualismo
Columna de opinión. Extracto disponible de la fuente. Texto original en El Nuevo Diario.
Cuando la pobreza se interpreta como un fracaso individual y la riqueza como una bendición divina, la injusticia social corre el riesgo de convertirse en un problema espiritual, en lugar de una realidad que exige respuestas colectivas.
