La trabajadora de un hotel descubrió de la peor forma el precio de seis rollos de papel: 60.318,50 euros
Sustraer material del centro de trabajo puede ser motivo más que suficiente para que una empresa juegue la baza del despido improcedente para dejar en la calle a su empleado. No importa si el valor de lo sustraído es de un millón de euros o de poco más de tres euros.

Texto original en Xataka. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



