La vida es breve, etcétera: adelanto del nuevo libro de relatos de Veronica Raimo
En la escuela primaria tuve una maestra muy devota. Tan devota que se llamaba Devota. Era una mujer pequeñita, con la palidez típica de los católicos convencidos, una tez que se alimenta de las privaciones y el miedo.
Extracto disponible de la fuente. Texto original en El Universal. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.

