Las caravanas para veranear están invadiendo terrenos por toda Francia. Los pueblos han encontrado una solución: toneladas de hormigón

En Talant, una pequeña localidad junto a Dijon, la entrada al estadio Pascal Gien ya no se parece a la de hace unos meses. Ahora la custodian muros de piedras y bolardos de hormigón de 1,5 toneladas que bloquean los puntos por los que podrían entrar vehículos de gran tamaño.
Texto original en Xataka. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



