Las dos joyas polacas que pocos conocen y casi nadie visita: dos ciudades entre estrellas, pan de jengibre, canales y mucha historia
En la primera, hay que mirar al cielo en honor a su ilustre hijo Nicolás Copérnico, saboreando el emblemático pan de jengibre, mientras que la segunda, se asoma a sus ríos Brda y Vístula, al compás de una música que forma parte de su identidad. Una escapada perfecta, para este otoño.




