Los países no decaen de un día para otro: Las señales que una sociedad aprende a ignorar
Columna de opinión. Extracto disponible de la fuente. Texto original en El Nuevo Diario.
¿Cuándo comienza a decaer un país? ¿Cuándo su economía deja de crecer, cuando sus instituciones pierden credibilidad, cuando la corrupción se convierte en costumbre o cuando sus ciudadanos dejan de tener esperanza? Quizás no exista un momento preciso.
