Los psicólogos coinciden: las personas que compran la Lotería de Navidad de su trabajo lo hacen por el arrepentimiento y el temor a quedarse fuera
Extracto disponible de la fuente. Texto original en AS.
No todos compran por la ilusión de ganar el Gordo. A veces, lo que cuesta es decir que no cuando toda la oficina juega.
