¡Muerto gallo! Y a seguida sonó estruendoso tabanón
¡Muerto gallo! ¡muerto gallo!, gritó repetidas veces el juez de valla y a seguidas sonó una “tabanada” en la cara que puso a rodar a Don Segundo, quien cayó a los pies del grupo de galleros.

Extracto disponible de la fuente. Texto original en El Nuevo Diario. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



