No basta con llenar las ciudades de árboles para frenar el calor: la ciencia ya sabe cuáles enfrían más y cómo debemos colocarlos
Extracto disponible de la fuente. Texto original en Xataka.
Las olas de calor extremo han convertido nuestras ciudades en auténticos hornos de asfalto y hormigón. Ante el temido efecto de «isla de calor urbana», la respuesta tradicional de los ayuntamientos ha sido casi siempre plantar más árboles.
