Tras cuatro años en LEGO, un trabajador recibió un regalo que prácticamente nadie puede comprar: el "ladrillo dorado"
Trabajar en LEGO es el sueño de mucha gente. Sobre todo de los que, como yo, tenemos el despacho lleno de sus productos. Pensar los diseños, hacerlos, darles vueltas para optimizarlos tiene que ser, al menos sobre el papel, un trabajo chulo. En cualquier caso, lo cierto es que no sabemos cómo será.




