Triste paradoja
En esta tienda de bebidas muy prolijamente dispuestas en un parque de Pekín, el robot se mantiene estático. Impecable e imperturbable, su rostro metálico está mínimamente girado, como si estuviera observando lo que sucede cerca de él.

Extracto disponible de la fuente. Texto original en La Nación. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



