Un estudio explica por qué el radar de tramo es mucho más eficaz que el tradicional. Y tiene un sospechoso: el "efecto canguro"
No falla. Aviso de radar, luces de freno y lo que era una carretera con tráfico denso pero fluido se convierte en una procesión de vehículos que viajan 20 km/h por debajo de la velocidad máxima permitida. Y de golpe, adiós al coche que te precede. Pisotón con el pie derecho y conductor que sale disparado.

Extracto disponible de la fuente. Texto original en Xataka. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



