Internacional
Una discreta construcción ha aparecido en uno de los rincones más remotos del planeta. Y lo más intrigante es que une a Rusia con Corea del Norte
Cuando la Guerra de Corea dividió definitivamente la península en 1950, la frontera entre Corea del Norte y la entonces Unión Soviética quedó reducida a apenas 17 kilómetros. Durante más de siete décadas, ambos países dependieron prácticamente de un único puente ferroviario para conectar sus territorios.
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