Ya conocemos lo que contamina la IA. Ahora un estudio dice que puede ayudar a reducir un 10% de las emisiones
Centros de datos inmensos, un consumo de agua cada vez mayor, toneladas de hardware y una enorme demanda energética… La cara oscura de la IA es tan conocida como su enorme potencial para ayudarnos a ahorrar tiempo y esfuerzo y, por tanto, recursos, y ser más eficientes.

Texto original en Xataka. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.



