La reina Mette-Marit y Durek Verret, rotos de dolor al decir adiós a su suegro, Harald de Noruega, el Rey que les apoyó a pesar de todo
El monarca abrazó a Mette-Marit pese a las críticas y mantuvo el vínculo familiar tras la salida de su hija, la princesa Marta Luisa. La reina, aún en recuperación de un trasplante de pulmón, llegó a la catedral de Oslo junto a la reina viuda para el funeral.

Resumen editorial de Safra Report. Texto original en Hola. Los comentarios son de la comunidad SAFRA, no del medio.






