Lo que los acerca
La fricción es productiva: cada uno obliga al otro a defender lo que venía dando por hecho. El aire abre opciones y la tierra elige la que aguanta un mes. Los dos se adaptan: el plan cambia sin drama cuando cambia la vida. Los dos tienen el mismo regente, Mercurio, que pone las palabras: mismo idioma, con la ventaja y el riesgo de que nadie traiga el otro.
